martes 25 de marzo de 2008

Me habría gustado ser una luchadora. Quiero decir, una persona que lucha por el bien de los otros.Sin embargo, ¿qué terminé siendo, y tan pronto? Terminé siendo una persona que busca lo que se siente profundamente y usa la palabra que lo exprese. Es poco, es muy poco.






lunes 17 de diciembre de 2007

Mis certezas desayunan dudas...

Y dónde quedo yo??... me pregunto constantemente, revuelvo, desordeno, hilbano mis pensamientos, mis recuerdos, mis pesares. ¿Cómo saber por dónde paso yo, sino miro quién se encuentra a mi lado, sino hago nada por saber de él?.

Harta de estar harta de olvidarlo, de olvidarme, dejo de lado lo esencial, lo que me mantiene viva, lo que me deja respirar. Amnesia para el alma, amnesia para mi corazón. Cada vez más ensimismada en lo mio, olvido todo aquello que me rodea, por lo que persisto y me mantengo en pie día trás día.

Intento no ser inmediatista, tampoco individualista... y que difícil no serlo. ¿Hasta dónde es importante el priorizarme?; ¿hasta dónde juego yo, y cuándo saber en qué momento echarme a un lado?.

Ya he pasado por esa etapa de experimentarme , de descubrir ( si bien uno no deja nunca de autodescubrirse) que se esconde dentro de mi, cual es la verdadera... Llegué a la conclusión que no soy una, sino muchas... muto constantemente... pero siempre enraízada en la que fuí.


No sé si se entienden mis dudas quizás por eso, por ser únicamente mias, parte de lo que soy , solo las entienda ( o no) yo. Tampoco sé demasiado a ciencia cierta a quien le importa lo que a mi sí. Quien desea seguirme en la lectura, quien no, quien tiene un sentir paralelo al mio, quien piensa "ésta está completamente loca".


Con la premisa "¿y dónde quedo yo?" empezó todo este metejón de palabras... quizás lo sepa cuando ya no me lo pregunte, cuando no priorice esa frase sino alguna otra menos banal y más abarcativa... quizás cuando no tenga razones de cuestionarme, sepa que no estoy haciendo tan mal las cosas...

No sé, empecé escribiendo por el simple disfrute que me da el hacerlo, y sin embargo afloraron en mi estas dudas que se manifiestan cuando uno no piensa, cuando se deja llevar por lo que no quiere decir y prefiere callar.

martes 4 de septiembre de 2007

El sistema

Regula espejismos y ordena tu necesidad... ni más ni menos que el capital. La ley de consumo, manda ante nosotros, a través de las revistas, de la televisión, de los medios de (in)comunicación . Nos pone ante nuestros ojos lo que excede a nuestras manos.
Siglo XXI, siglo de apariencias, quien más tiene , mejor es, quien no lo tiene, busca la manera de conseguirlo, a cualquier precio...

¿A quién sirve el sistema?, ¿de quiénes son las manos qué manejan nuestros hilos, hechos títeres, qué actuamos en pro de lo qué el sistema manda?. Cuanto más consuma, más libre será.
Lo único que están libre son los precios.En nuestras tierras Adam Smith necesita a Musollini (...) cuanto más libre andan los negocios, más presa está la gente(...)1

Nosotros, números, no tenemos forma más que de brazos, eso es lo que somos para el sistema, brazos, que se transforman, ni más ni menos que en un solo material tangible y concreto:
el capital. Las cosas se transforman en capital no por sus propiedades naturales, sino debido a relaciones determinadas, más precisamente cuando sirven para la explotación de la fuerza de trabajo del asalariado, por el capitalista.2

El sistema capitalista no es reductible a lo económico, ni a lo político ni a lo social ( nos dice Marx), este es un fenómeno integral en el que las relaciones sociales asumen la forma de relaciones entre propietarios y no propietarios de los medios de producción
Relación que se plantea, aparentemente, entre hombres libres e iguales. El móvil central el la producción, la apropiación y la acumulación de las riquezas.
¿Pero esta relación es igualitaria para ambos participantes?... Allí viene a ponerse de manifiesto el concepto de plusvalía, tema que me gustaría explayar en otra entrada, pero que resumiendo, hoy, aquí, es el tiempo de trabajo no remunerado, en resumidas cuentas, la ganancia del capitalista. He aquí una de las tantas desigualdades del sistema.

Estamos frente a una nueva etapa del mismo, tercera revolución industrial, la etapa de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación ( NTIC), dominado por la telefonía, lo audiovisual y la tecnología. Paradójico en un mundo donde cada vez estamos menos comunicados, más excluidos.
Este sistema, esta fase, esta mutación del mismo, se nutre de la sectorización, de la exclusión, de la especialización del trabajo. La equidad y la igualdad son palabras que tambien excluye.

Es la era de la dominación de las finanzas internacionales sobre la economia local y global. Predominan los mercados, los intereses privados, esto fragiliza al asalariado ( ya ni mencionemos a los trabajadores que quedan excluisdos de esta clasificacion) generando nuevas tensiones entre sus componentes.

Por eso, nosotros, que aún podemos mantenernos, al menos, sobre uno de nuestros pies, en la cornisa del sistema, estamos a tiempo... tenemos las herramientas para generar al menos un pequeño cambio en todo esto, que se proyecte a futuro.
No nos quedemos con lo que siempre se nos ofrece, dejemos atrás el tabú de una mirada nueva, una nueva generación, una nueva ideología, que vea la luz, plantee y genere nuevas alternativas, tangibles y representativas para la sociedad en su conjunto.


Citas:
1.Galeano, Eduardo. “El sistema” en Días y Noches, de Amor y de Guerra. Pág. 154.Ed. Catálogos. Bs. As. 2006.
2.Plihon, Dominique. El Nuevo capitalismo. Ed. Siglo XXI. Bs. As. 2003.


Soporte bibliográfico:

Lifzyc, Sara y otros. “ el capitalismo” en Introducción al Conocimiento de la Sociedad y el Estado. Ed. Gran Aldea. Bs. As. 2002.

Galeano, Eduardo. Días y Noches, de Amor y de Guerras. Ed. Catálogos. Bs.As. 2006.

Harnecker, Marta. El Capital, conceptos fundamentales. Ed. Siglo XXI. México. 2002. 18 ° edición.

Plihon, Dominique. El Nuevo Capitalismo. Ed. Siglo XXI. Bs. As. 2003.

domingo 2 de septiembre de 2007

Encuentros ( y desencuentros)

Respiro, siento como el aire va y viene por mis pulmones, siento el miedo en mi jugando cual niño sabe que es la hora de la siesta y no debería estar despierto.
Me tomo las manos, quiero sentirme, saber que no estoy sola, que me tengo, que no me he perdido aún...

Pienso en lo azarosa que es la vida con nosotros, en la gente que camina por mi lado mientras voy rumbo al andén del subte, hacia el trabajo...Pienso en que jamás nos vemos, jamás nos encontramos, pienso en el por qué de ese encuentro tan desencontrado.

A veces, también, pienso en que fácil que la gente se olvida, que fácil que se nace nuevamente, en otra casa, en otros brazos, en otro colchón, en otra tarde a medio sol tomando mate, entre charlas, en el escalón de entrada... Otras caras, otras vidas, otros inviernos.

¿Qué cosa es la qué conspira ante nosotros para rodearnos de éstas personas, para alejarnos de otras...aquellas caras qué ya no veo, aquellos con los qué ayer compartí tanto y hoy nada?... Un hola, un nos vemos, un te espero, una mirada, un beso, un te quiero, un te extraño, una pelea, una lágrima, un llanto, una pelea, un no es lo que quiero, un no vuelvo, un beso, un olvido, un adiós, un abrazo, un consuelo, un te necesito, un te quiero, un beso, un hola, un adiós...Nostalgias de tiempos vividos, tristezas de anta;os.

Seco una lágrima que rueda por mi mejilla acalorada por el sol de septiembre. Saco la lágrima para que no vuelva, para que se vaya, como se han ido aquellos años.

Paso del tiempo... desdibuja los recuerdos, los cuerpos, los olores, los besos... Ahora en la distancia, y no tanto, me doy cuenta de lo que queda, de lo que no se pudo hundir en el naufragio, las personas, las cosas que se quedaron ahí, al ladito mio, que nunca se fueron, que decidieron por voluntad propia quedarse junto a mí.

Y ahí me voy yo otra vez... me pierdo entre el gentío, sabiendo que hoy se dará un encuentro, el nuestro.
La ceremonia del mismo se da cuando ponés mis palabras en tu boca... mientras las escribo... mientras las lees. Allí nos encontramos vos y yo, en estas líneas: este es nuestro encuentro, sin previo aviso... gracias por compartir este instante, este segundo de vida conmigo, por hacerlo parte de los dos.

miércoles 29 de agosto de 2007

Cultura de trabajo

La siguiente situación me lleva a una de las primeras clases de este año en el profesorado... El profesor de Historia Argentina, nos planteaba a nosotros, sus alumnos, la siguiente cuestión:
qué era lo que diferenciaba a un inmigrante europeo, cuyo destino era la Argentina, de un "villero" del siglo XXI, en el mismo país.

Hecha la pregunta, surgieron respuestas tales como:- y, profesor, el villero no quiere trabajar, es un vago.
Una respuesta que me sorprendió mucho, en lo personal, fue de una mujer mayor, quien alegó lo siguiente: - el inmigrante era más digno. Más digno?, con qué bara mide la dignidad esa sra.?!. Me sorprendió mucho, que gente que decide por motu propio instruirse, en más, decide tomar la docencia como futuro, que ya viene con conocimientos previos, piense de esa manera.

El profesor, esquematizó en el pizarrón el problema, y nos llevó a la conclusión de que la diferencia radicaba ni más ni menos en la cultura de trabajo.

Pues bien, de qué hablaba mi profesor al decirnos esto.Primeramente hay que tener en cuenta el contexto en el que se traduce la misma. En el ejemplo dado por el profesor, lo que él nos explicaba, era que el inmigrante la tenía, era poseedor de la misma, proveniente de su educación, de sus miras a futuro, de las condiciones de progreso del país en aquel entonces, del proyecto nación que por ese entonces planteaba Sarmiento,etc.

Ahora bien, siglo XXI, mundo regido por el capital, el marcado, donde la división del trabajo es cada vez más acentuada, donde los sectores marginados crecen día a día, ¿qué se le puede pedir a alguien, donde nace en un núcleo familiar, desigual, donde sus padres no tuvieron oportunidad alguna de insertarse en el mundo laboral?,¿ qué educación, qué cultura de trabajo puede tener esa persona?...

Resumiendo un poco todo lo anteriormente mencionado:

Nuestras condiciones de paises subdesarrollados y dependientes tuvo una influencia decisiva en el desarrollo cultural del pueblo y en particular de los trabajadores, el atraso educacional y el bajo desarrollo tecnológico, entre otros aspectos, repercutieron en la cultura del trabajo, reduciendo esta a un conjunto de habilidades, muchas veces adquiridas de forma empírica y por ello poco competentes. 1

Para terminar y redondear un poco mi idea, vengo a exponer la misma, con el fin único de querer rescatar lo siguiente: La sociedad en su conjunto se encuentra amenazada por esta crisis, los efectos que tiene en los sectores marginados, llegan, ven la luz, en las capas que se encuentran por encima. No hagamos una guerra de pobres contra pobres, sepamos diferenciar quien es quien en esta lucha. La educación, olvidada de esta última época, tiene un por qué, en uno está el plantearse, cual es el mismo, a mi entender, el fin de la misma no es más ni menos que volver a las masas ignorantes, para poder oprimirlas aún más, para poder lograr lo que están logrando, sentir a el de al lado una amenaza...

Citas:
1.Tomado de Tesis de Maestría "La cultura laboral socialista cubana", FLACSO, Universidad de La Habana, 2003.Ángel B. G. Peralta Arbella.

martes 28 de agosto de 2007

Así estoy yo... sin mí

Este fragmento no tiene nada que ver con el fin de esta página, simplemente quería compartirlo con ustedes... Prometo no habrá más de los mismos



Me extraño, muchas veces cuando me vuelvo así. Esta cercana tan mia, al igual que la otra, ( la que se va alejando) a esta cercana que detesto, que se odia a si misma no la comprendo.

Vuelvo atrás y la extraño, no sé si aquella era más feliz, pero seguramente era mucho más pura, menos trágica y más racional. Anhelo algún día no muy lejano, reencontrarme con aquella, mi otra perdida, quizás pueda rescatarla aún, aunque todos la den por vencida yo aún no, se que anda por ahí perdida, caminando sin rumbo alguno,esperando encontrarme.

Respiro profundo, con nostalgias de tiempos mejores, el viento frío como de invierno va hacia mis pulmones y vuelve a salir como queriendo despojarse de todos mis errores, de todos aquellos actos ilógicos e irracionales de esta ajena y a la vez tan mia, la cercana, la que todos los días vuelve a encontrarme y se regocija triunfante en mi.La odio, quiero destriparla de mis entrañas, pero siempre sale aireosa y me vence nuevamente.

Es otoño, largos días ya se van acumulando junto a su compañía, hace tiempo que vive en mi y no la comprendo aún, creo que ella tampoco quiere comprenderme a mi, se cega irracionalmente, la gusta verme derrotada.

La trato de acariciar y me rechaza, me acerco dos pasos, ella se aleja dos. No me quiere, vive de mi angustia, de mi dolor, Por las noches es cuando más la encuentro. Me conoce, me conoce demasiado,sabe que duele y no le importa ella sale a escena igual, a demostrar lo que puede hacer o tal vez lo que no. Por las mañanas duerme, cigilosamente, siempre está espectante sabiendo cuando va a dolerme.

La miro por un reflejo de un vidrio mientras camino por Corrientes, se mira, me mira, nos miramos... no le gusta hablar conmigo siempre prefiere actuar, le fascina la idea de verme mendigar. Tiene una mirada tétrica, vacía. A veces pienso que ella también se siente perdida, solitaria, quizás le duela ser así, tan cercana a mi. Puedo imaginar que le gustaría ser y estar en otra, no sentirse incomprendida, quizás ella, al igual que yo busque simplemente ser aceptada, sentirse querida. No se lo pregunto aún tengo miedo, miedo de que salga y redoble con más sed de venganza.

Estos días a su lado son sombríos, no me gusta sentir su compañía, me hace alejarme de mi mundo, de mis cosas, de mis deseos, de mis realidades. Si bien hoy ella también es “ mi realidad ” prefiero considerarla hoy “mi circunstancia”. Tras cada derrota vuelvo a querer encontrar a mi lejana y eso me hace querer vencerla, querer desterrarla de una buena vez por todas de mi ser. Ahí vuelve otra vez, la escucho caminar cigilosamente hacia mi, sabe que lloro, que en este momento duele, me aprieta fuertemente el pecho, no me deja respirar, sabe que pienso una y otra vez lo mismo, sin embargo vuelve nuevamente, cada vez es mas constante y asusta. Asusta la idea de saber que vino para quedarse, que no tiene intención alguna de irse...


Miro atrás, no me encuentro. Miro hacia delante, aún no me hallo. Puede ser que ellas siempre vivan dentro de mi, quizás no, no lo sé y no lo puedo comprender aún todavía. Me gusta la idea de pensar que algún día ambas, la lejana y la cercana, se puedan liar para conjugarse en una sola, mucho más segura que sin olvidarse de lo vivido, tanto de lo bueno como de lo malo, busquen una vía factible que me lleve hacia delante, sin importar los riesgos que lleguen a sucitarse, pero que puedan ayudarme a crecer y a creer en lo que digo, en lo que hago y en lo que callo.

Nacionalismo

Deja de mandar mails de Galeano y escribí algo vos! (palabras de mi hermana refiriéndose a mi persona). Pues bien, aprovechando sus palabras y en vísperas de tener que realizar un discurso político para la clase de Historia Americana, he aquí el dilema que se me presentó ayer de regreso a casa después de trabajar.

Antes de abordar el tren, tomé, cosa que no acostumbro a hacer, porque discierno ideológicamente con el mismo, un diario La razón. Obviamente lo que a primera vista se puede ver es una noticia, en primera plana, relacionada con algún hecho futbolístico ( foto de Messi ocupando prácticamnete mitad de página).

Reojeando el diario ( mientras escuchaba Sabina, ja!) centré mi atención en una noticia referida al ataque de la ETA sucedido días atrás. Luego de acabar con la lectura, me vino en mente el tema del nacionalismo y las discrepancias que lo circundan.

Tomando este echo, por caso, y exceptuando la brecha que existe, deparé que hay muchísima gente , aún, que siente al nacionalismo como cosa propia, exaltar la patria de uno por sobre las demás. Entonces, me pregunté:¿ qué es lo que me hace argentina?,¿qué me diferncia a mi, ciudadana del mundo, con respecto a un boliviano, o bien, a un haitiano?, Obviamente que culturalmente hay diferencias, asi como también las hay en el idioma ( en el caso del segundo), la vestimenta, las costumbres, la religión, etc.

Pero luego me surgió otro interrogante más: y a mi...¿y a mi, qué me identifica con un argentino?, ¿Las cosas qué me separan de aquellos dos?, si,si compartimos cosas en común, ¿pero acaso no comparto cosas tambien con aquellos?...

Pensando y analizando la situación, llegué nuevamente a retomar pensamientos, aún no hilvanados en su totalidad en mi cabeza,. Pensé nuevamente a la patria, a la bandera, al himno,mismo al seleccionado de fútbol, como elementos para movilizar a las masas en pro de un grupo sectario, que busca constantemente los intereses del mercado, del capital, de los hombres del poder. Legitimar ese poderío, através de un conceso social, que englobe a todos y a la vez excluya a la mayoría: la nación.


Las fronteras, echas por hombres, impuestas por hombres, no me hacen más o menos argentina, a mi que quizás tenga mucho mas que ver con un paraguayo obrero de una metalúrgica en Asunción, que con un funcionario de Barrio Norte, pongamos por caso. Si bien no quiero caer en generalidades, recaer en ellas es algo indefectible, propio del ser humano.

Entonces, corroboré, una vez más, porque Marx es Marx, y porque yo soy yo. Tomando su concepto sobre la lucha del poder, volví a dogmatizar su frase la lucha no es entre países , la lucha es entre clase sociales. Con este concepto en mente he decidido compartir con ustedes mi reflexión, queriendo agregar ... cuán argentino puede ser uno siendo tan ajenos al que tenemos al lado?, en este país del salvese quien pueda, del país en el que todos los políticos son iguales, en el que todo zurdito es un piquetero que no quiere trabajar en el país que mira al Norte sin mirarse asi mismo... como diría Sabina, no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió...

Vivimos del recuerdo, del todo tiempo pasado fue mejor. Pero cuál es ese pasado?, no somos una isla en medio de la nada, no vivimos excentos a la sociedad en su conjunto, los problemas de los otros no son problemas ajenos, lo que sucede en cualquier parte del planeta más tarde que temprano nos llegará, por eso... argentiqué?.

Quienes hayan llegado a esta instancia de la lectura, de por más está decirles, que agradezco sinceramente su tiempo... Saludos ... Daniela Sayas.